Empieza el calorcito y Buenos Aires lo sabe: la gente sonríe más, sacan del closet los shorts y remeritas, incrementan el consumo de ensalada para estar más livianos, las calles se llenan del violeta del Jacarandá, las plazas están colmadas de gente que quiere tomar sol, y por supuesto, está nuestra gran amiga en la mejor estación del año: la pileta, piscina, pool o como prefieran llamarle.

 

Todos tenemos un amigo o un familiar que tiene casa o edificio con pileta y en la época de verano se convierte en nuestro más cercano amigo, lo queremos visitar todos los fines de semana. Es la temporada donde las celebraciones de grado, bautizo, cumpleaños de la abuela o con la simple excusa de tomarnos unas birras con un asadito, organizamos las famosas: Pool Party.

 

En caso de no tener ese amigo o no tenerlo cerca, no importa, hay opciones para todos los bolsillos, podés ir a las piletas públicas o piletas de los diferentes hoteles.. El tema es poder refrescarse y sentir alivio del agobiante calor que se hace presente con mucha fuerza en la ciudad.

 

Ahora, si vos sos el afortunado de tener una pileta en tu edificio, casa o quinta de fines de semana, asegúrate de mantenerla en las condiciones ideales. Tené en cuenta los siguientes consejos:

 

  • Ajustá el PH de tu pileta, es el primer paso para que el agua esté limpia y no afecte a la piel de los que se van a meter ahí.
  • Desinfectá el agua con el agregado de cloro en la proporción apropiada.
  • No es necesario cambiar el agua todos los días. Se sugiere renovar cada día el 5%  del agua total.
  • Debes realizar un filtrado durante pocas horas para eliminar cualquier bacteria y así dejar el agua limpia y cristalina.
  • Regularmente, debes limpiar las paredes y el suelo de la pileta, para que así garantizar la limpieza de la misma.
  •  Todos los días, pasá el limpiafondos para que recoja las hojas, animalitos y cualquier otra impureza para que tu pileta esté muy limpia y puedas disfrutarla durante toda la temporada.

Fuente: Sinteplast